Los agujeros negros.

 

Los agujeros negros son los restos fríos de antiguas estrellas, tan densas que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, es capaz de escapar a su poderosa fuerza gravitatoria. Mientras muchas estrellas acaban convertidas en enanas blancas o estrellas de neutrones, los agujeros negros representan la última fase en la evolución de enormes estrellas que fueron al menos de 10 a 15 veces más grandes que nuestro sol.

Cuando las estrellas gigantes alcanzan el estadio final de sus vidas estallan en cataclismos conocidos como supernovas. Tal explosión dispersa la mayor parte de la estrella al vacío espacial, pero quedan una gran cantidad de restos «fríos» en los que no se produce la fusión. 

En estrellas jóvenes, la fusión nuclear crea energía y una presión exterior constante que se encuentra en equilibrio con la fuerza de gravedad interior que produce la propia masa de la estrella. Sin embargo, en los restos inertes de una supernova no hay una fuerza que se resista a la gravedad, por lo que la estrella empieza a replegarse sobre sí misma.




Esta representación artística ilustra al agujero negro devorando una estrella de neutrones. Conforme la estrella de neutrones orbita al agujero negro, la inmensa gravedad de el agujero negro la hace pedazos, un fenómeno denominado evento de disrupción de marea.

 

Los agujeros blancos.

Se supone que son casi idénticos a los agujeros negros pero a la inversa. Es decir, los agujeros blancos no absorben materia sino que la expulsan. Nada de lo que sale de un agujero blanco puede volver a entrar.

Actualmente nadie, o casi nadie, cree que existan agujeros blancos y pues tampoco se han detectado. Sin embargo, un físico teórico francés, Carlo Rovelli, asegura que es posible que se formen y que el cielo está lleno de ellos.

Según el físico Carlo Rovelli, los agujeros blancos serían como los hermanos de los agujeros negros. De hecho están íntimamente ligados, aquí va la explicación.

Para empezar, los agujeros negros contienen la mayor cantidad de materia en el menor espacio que ningún otro objeto del Universo. Y porque son tan compactos tienen una gran fuerza de gravedad. ¡Ni la luz puede escapar!

Bueno, pues toda la materia que está alrededor de los agujeros negros cae en espiral a su interior, después se concentra en un punto central y nadie sabe qué pasa después.

De hecho, el físico Carlo Rovelli se preguntaba qué pasa con la materia cuando está en el centro de un agujero negro y así fue como llegó a la conclusión (más muchos cálculos) de que podría rebotar y no solo ella sino también todo el espacio tiempo que hay ahí. En resumen, esto sería un agujero blanco.

 



Los agujeros de gusano.

Se les llama así porque se asemejan a un gusano que atraviesa una manzana por dentro para llegar al otro extremo, en vez de recorrerla por fuera. Así, los agujeros de gusano son atajos en el tejido del espacio-tiempo. Permiten unir dos puntos muy distantes y llegar más rápidamente que si se atravesara el Universo a la velocidad de la luz.

Según la teoría de la relatividad general de Einstein, los agujeros de gusano pueden existir. Tienen una entrada y una salida en puntos distintos del espacio o del tiempo. El túnel que los conecta está en el hiperespacio, que es una dimensión producida por una distorsión del tiempo y la gravedad.

Los científicos Einstein y Rosen plantearon esta teoría al estudiar lo que ocurría en el interior de un agujero negro. Por eso se llaman también Puente de Einstein-Rosen.



Agujeros de gusano

Un agujero de gusano es un túnel que conecta dos puntos del espacio-tiempo, o dos Universos paralelos.

Nunca se ha visto uno y no está demostrado que existan, aunque matemáticamente son posibles.

Se les llama así porque se asemejan a un gusano que atraviesa una manzana por dentro para llegar al otro extremo, en vez de recorrerla por fuera. Así, los agujeros de gusano son atajos en el tejido del espacio-tiempo. Permiten unir dos puntos muy distantes y llegar más rápidamente que si se atravesara el Universo a la velocidad de la luz.

Según la teoría de la relatividad general de Einstein, los agujeros de gusano pueden existir. Tienen una entrada y una salida en puntos distintos del espacio o del tiempo. El túnel que los conecta está en el hiperespacio, que es una dimensión producida por una distorsión del tiempo y la gravedad.

Los científicos Einstein y Rosen plantearon esta teoría al estudiar lo que ocurría en el interior de un agujero negro. Por eso se llaman también Puente de Einstein-Rosen.

Hay dos clases de agujeros de gusano:

Intrauniverso: conectan dos puntos alejados del Cosmos.
Interuniverso o agujeros de Schwarzschild: conectan dos Universos distintos.

¿Se puede viajar en el tiempo?

Una cosa es que existan los agujeros de gusano y otra muy distinta que puedan utilizarse para viajar en el espacio y el tiempo.

La novela "Contacto", de Carl Sagan proponía un viaje a través de un agujero de gusano. Esto hizo que muchos lo creyeran posible. Pero es sólo ciencia ficción.

(posiblemente alguien lo lea asique pondré una imagen de la presentación de el aproximado de un agujero de gusano)



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